Esta técnica permite que las hojas exteriores queden como auténticos snacks, mientras el corazón se mantiene tierno.
🛒 Ingredientes
- 4-6 alcachofas frescas (puedes usar de bote bien escurridas, pero frescas son de otro nivel).
- Aceite de Oliva Virgen Extra (en spray es ideal).
- Sal y pimienta al gusto.
- Ajo en polvo.
- Opcional: Un toque de limón o queso parmesano rallado al final.
👩🍳 Preparación paso a paso
- Limpieza estratégica: Corta el tallo y la punta de la alcachofa (unos 2-3 cm). Retira las hojas exteriores más duras hasta que aparezcan las hojas más claras y tiernas.
- El corte: Córtalas por la mitad longitudinalmente. Si son muy grandes, hazlas en cuartos. Esto asegura que el aire circule y queden crujientes. Tip pro: Si quieres que queden extra tiernas, puedes hervirlas 5 minutos antes, pero si las cortas finas, la airfryer se encarga de todo.
- Sazonado: En un bol, mezcla las alcachofas con un buen chorro de aceite (o spray), sal, pimienta y el ajo en polvo. Asegúrate de que el aceite entre bien entre las hojas.
- Al lío (Cocción): Precalienta la freidora a 180°C. Coloca las alcachofas en el cesto sin amontonarlas demasiado.
- Tiempo: Cocina durante 15-20 minutos. A mitad de tiempo, abre y dales un buen meneo al cesto para que se doren uniformemente.
💡 3 Consejos para el éxito
- ¿Canned o Fresh?: Si usas alcachofas de bote, sécalas MUY bien con papel de cocina antes de meterlas. La humedad es el enemigo de lo crujiente.
- El toque final: Sirve con una lactonesa de lima o un toque de pimentón de la Vera. La combinación de colores y sabores es ganadora para fotos de Instagram o blog.
- Sostenibilidad: No tires los tallos. Pelos un poco y mételos también; son la parte más dulce.



